martes, 20 de noviembre de 2012

Antes de investigar

Frente al avance de las tecnologías hemos remplazado las visitas a la biblioteca por las búsquedas en Internet. Nos sumergimos en este mundo cibernético de la mano de lo que llamamos "buscador", el cual comúnmente es el reconocido "google". Es así como visitamos página a página leyendo la información encontrada, muchas de ellas nos parecen muy útiles y su información pareciera ser confiable, pero ¿Realmente lo son? ¿Cómo sabemos que la información que allí se presenta tiene o no un respaldo y no son solo "locas ideas" de Juanito Pérez?
Antes que comiences tu búsqueda te orientaremos en cómo reconocer la información útil de la accesoria y la confiable de la que no lo es.


Tejedor (2008) nos señala que nuestra primera acción será planificar nuestra búsqueda haciéndonos preguntas como:

¿Para qué necesito la información?
¿De cuánto tiempo dispongo para buscar?
¿A qué fuentes de información pertinentes puedo tener acceso?
¿Qué contenido deberá tener esta información? 
Esto con la finalidad de poseer claridad en los objetivos de nuestra búsqueda y nuestras limitaciones.
Además, Fuentes (2001) señala una serie de criterios a considerar para la selección de información útil y confiable. Respecto a la calidad del contenido del documento señala que debe considerarse la objetividad de la información; el tono, estilo, vocabulario, ortografía y gramática; la organización y estructura de la información; la facilidad de lectura y comprensión; enlaces operativos y pertinentes; opciones de búsqueda y facilidad de navegación. 
En cuanto al rigor, credibilidad y fiabilidad de la información debe considerarse el autor o productor, el contenido contrastable, la frecuencia de actualización, la actualidad temática, la frecuencia de consultas y la seguridad del sistema.
Ahora que ya conoces los criterios y los elementos que debes considerar te invitamos a leer la siguiente entrada.

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